Es una especie perenne, estolonífera, con mucha rusticidad y adaptación a distintos tipos de suelo, condiciones climáticas adversas, pastoreo intensivo o cortes frecuentes, buena tolerancia a sequía y a los excesos temporales de humedad del suelo. Excelente calidad forrajera.
- Especie de gran precocidad, pudiendo obtenerse un pastoreo o corte cada 25 a 30 días
- Excelente productividad y estabilidad de producción durante muchos años
- Buena competitividad frente a malezas anuales por su rápida cobertura del terreno
- Se adapta a suelos con problemas de salinidad
- Se puede usar para pastoreo directo o henificación
- Se puede consociar con otras gramíneas
- Disponemos de dos variedades, Callide y Katambora